Trabajos en Toma Nueva para ampliar la captación de agua en uno de los muelles

Las tareas de optimización y prevención para la extracción del agua cruda del río Paraná se ejecutan entre hoy y mañana. Consisten en la concreción de un canal alternativo de acceso de agua a una bomba en el muelle 1, encargada de enviar el suministro para ser potabilizado en la planta Ramírez.

Teniendo en cuenta la pronunciada bajante del río, la Subsecretaría de Saneamiento de la Municipalidad de Paraná viene realizando en las últimas semanas distintos y permanentes trabajos en la Toma Nueva, para garantizar el adecuado funcionamiento de la potabilización de agua.
En ese sector de la costa paranaense, dos muelles captan el agua cruda: en el 1 –el más antiguo–, una de sus bombas extrae el suministro para ser potabilizado en la planta de avenida Ramírez; mientras que el muelle 2, construido hace unos 15 años junto con la nueva planta potabilizadora, está ubicado con una media docena de bombas, muchos más metros aguas adentro del Paraná.
Con el descenso del río –ayer medía 1,74 metros, más de un metro por debajo de la media para la época–, esa bomba en el muelle viejo e histórico sufre la acumulación de sedimentos y camalotes. A raíz de ello, personal de Obras Sanitarias realiza a diario trabajos de limpieza para impedir que se tape la aspiración del agua cruda.
En ese marco, Eduardo Kunzi, director del Área Técnica Operativa de la Subsecretaría de Saneamiento, informó que durante la jornada de hoy y de mañana, con maquinaria contratada y otra perteneciente a la Dirección de Conservación Vial municipal, se dragará un canal para que ingrese más agua a ese sector del muelle 1.
“Esa bomba 5 capta entre 1.000 y 1.200 metros cúbicos por hora, y está trabajando en condiciones normales. Ocurre que hay que destapar permanentemente, con un trabajo manual. Actualmente tiene un solo canal, y por allí ingresan camalotes y palos que tapan el chupón de la bomba. Por eso vamos a hacer otro canal alternativo”, explicó.
La bomba, con la actual altura del río, está 1,30 metros por debajo del nivel del agua. “Allí se amontonan los sedimentos y se pegan en el canasto colador; esto tapa la aspiración y baja el rendimiento de la bomba”, acotó.
Para mejorar esa situación, los trabajos de dragado previstos para hoy y mañana consisten en la concreción de un nuevo canal de acceso de agua de 30 metros de largo, por dos metros de ancho y un metro y medio de profundidad.
“Con esto pretendemos favorecer el funcionamiento del sistema de captación de agua. La potabilización del agua es normal, pero queremos evitar los inconvenientes de destapar la bomba varias veces en el día, porque paralizarla reiteradamente para esa tarea conlleva sus riesgos, ya que se puede dar lo que se denomina `golpe de ariete’, que es cuando el agua retrocede y frena de golpe, y al no poder comprimirse, pueden dañarse las cañerías”, señaló Kunzi.
Esa bomba en el muelle histórico, que aporta entre 1.200 y 1.400 metros cúbicos por hora para su potabilización en la planta ubicada en avenida Francisco Ramírez, funciona con una presión de 120 metros de altura. Esa vieja planta complementa la producción existente en Echeverría, contribuyendo en la distribución hacia la zona céntrica de la ciudad o desde el centro Ejército hacia el oeste de la capital provincial, reseñó el responsable técnico.
Trabajos en Toma Nueva para ampliar la captación de agua en uno de los muelles